El cuerpo otoñal por la medicina tradicional china


Por Begoña Librero. Acupuntora formada en la Escuela Neijing.

Es el tiempo del metal, el reino protagonista por la estación otoñal. Lo componen el pulmón como órgano yin e intestino grueso como entraña yang.  En el metal se reúne la función más sutil, la respiración celeste, y la más humilde, la eliminación de los residuos. En el intestino grueso se recoge la última gota de agua antes de transmutarse hasta el siguiente movimiento generacional del agua, diríamos que en el metal se gesta el agua que llevará su esencia al resto de la estructura  a través del ciclo de generación. Salir tonificados de esta estación es muy necesario para encarar la siguiente estación, el invierno.

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Es el tiempo de Respirar bien y evacuar bien. Si aún no lo hacemos tenemos una oportunidad en esta estación, en la que toda la energía del cuerpo mira hacia el Tao Pulmón-IG, para lograrlo.

Respirar no es una función que dependa solo del pulmón, es más, ni siquiera la inspiración podríamos decir que sea pulmonar. La visión de la medicina tradicional china aporta que la inspiración  depende del riñón y el hígado. Es posible por ello, que en un asma inspiratoria exista un riñón debilitado, si los signos de diagnóstico así nos lo muestran, debemos de intervenir también en el fortalecimiento de ese órgano para superar los síntomas asmáticos, aunque la sensación física sea de falta de oxígeno en los pulmones, la debilidad inspiratoria probablemente venga marcada por deficiencia en los riñones. O bien por deficiencia o exceso fuego en el hígado.

La expiración sí depende de los pulmones y del corazón. Las pausas (la pausa existe y image002completa los cuatro movimientos respiratorios: inspiración, pausa, espiración, pausa) dependen del bazo, hacerlas de forma consciente, tonifican la función de ese órgano tan silenciado en occidente.

El bazo junto a pulmón conforman TAE YIN, lo que indica que la energía tras circular por el canal del bazo continúa su recorrido por el canal de pulmón, de esta forma conecta el centro tierra al que pertenece bazo y estómago, con el metal, al que pertenecen pulmón e intestino grueso. Las afecciones en un sistema si se desequilibra afectarán al siguiente por donde circula la energía.

La humedad entra por el centro, y viaja por el canal del bazo, si hay estancamiento en ese canal, se provocarán flemas en el siguiente órgano por cuyo canal viaja la energía, hablamos entonces del pulmón;  por tanto, ante un exceso de flemas en pulmón, es necesario intervenir también en la dispersión de la humedad estancada por el bazo, para que el correcto funcionamiento de un órgano apoye el correcto funcionamiento del otro órgano. A su vez, es la energía de la sequedad, la que está conectada con el metal, en su TAO pulmón e intestino grueso, siendo la que lo sostiene y tonifica. La humedad por lo tanto debe ser la adecuada internamente y es una gran enemiga externa cuando penetra en el organismo traspasando las barreras de defensa. El pulmón rige la piel y los vellos, es el maestro de la energía de todo el organismo, si es insuficiente para nutrir nuestra barrera externa, fácilmente puede ser atacada por energías perversas como frío, humedad o exceso de calor. Cuando el frío o la humedad atacan, abrigarse bien el pecho y el vientre es muy importante, y tomar alimentos que generen calor también. El picante es el sabor que nutre al pulmón, por tanto el otoño es el momento estacional para tomar pimienta, jengibre… y también alimentos blancos que es el color del metal. Le sienta bien la cebolla (los hervidos de cebolla con jengibre son excelentes para el resfriado), el nabo, el arroz, la carne de pollo…. El exceso de dulce aumenta la humedad interna, afectando al organismo como ya hemos indicado. Siendo el dulce el sabor tonificante de la Tierra, el reino del bazo y el estómago, el exceso lo satura desequilibrando y generando estancamiento.

La importancia del bazo en el organismo tienen que ver con su función para el resto de la estructura. Es el máximo distribuidor. Distribuye la energía terrestre alquimizada por el estómago en su tratamiento sobre los alimentos, y la energía celeste, llevando el prana, fruto de la respiración, por el resto de la estructura; por tanto el otoño es la época de refinar en el organismo la respiración y la distribución de la energía resultante.

Respirar bien y evacuar bien dijimos. Siendo el elemento yang del metal el intestino grueso, podemos decir que la vacuidad es el principio de este Tao para el organismo. Los pulmones entran en vacío para ser llenados, y el intestino grueso vacía de residuos cuya acumulación es muy perjudicial. La irregularidad en su movimiento, puede generar problemas de toxicidad incluso de mal funcionamiento respiratorio por formar un solo Tao junto con pulmón. Esta situación se observa fácilmente en los niños, cuando padecer recurrentemente problemas respiratorios o cuadros catarrales, suele coincidir con poca regularidad en sus evacuaciones. En muchos casos, regular su intestino apoya el fortalecimiento de sus pulmones.

En un siguiente artículo ahondaremos sobre el psiquismo de esta época del año, que marca las tendencias a la introspección, la melancolía, la tristeza y la pena cuando está desequilibrado.

 

 

 

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