A España por montera y Sevilla… ¡Ay Sevilla!


Por Vanesa Navarro Calero 

La irrupción del color azul me cogió débil, quizás el cuerpo fue sabio y pronosticó que no hay mejor forma de aceptar un cambio que anestesiada con voltaren y buscapina.

Después de 48 horas me enfrento a mi primer derroche de tinta azul desde el histórico 20-N. Y digo histórico, porque lo es tanto como paradójico. Un día que pasó desapercibido para recuerdos

Antidemocráticos, quizás no convenía restar protagonismo a la fiesta de la democracia pero quizás estuvo más presente en la memoria de una mujer de 107 años que fue a votar y se sintió más republicana cuantas más canas acumulaba.

El 20N fue una cita electoral sin precedentes, porque no sólo estábamos expectantes los españoles, sino que en Europa teníamos a Merkel de interventora y a los tecnócratas a dedo, de apoderados, para que no saliera por la ranura de las urnas el más mínimo resquicio de neoliberalismo. Ir a Un cajón de rebeldía

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: