Archive for marzo 12th, 2010

12,marzo 2010

El mundo de los capataces es el protagonista de la charla cofrade de hoy

  • Teatro Ruiz Tatay.20H.12/03

Dentro del ciclo del conferencias que organiza la Hermandad de Penitencia, Manuel Vizcaya López y Juan Antonio Álvarez Rodríguez, capataces de las hermandades sevillanas de La Estrella y Monte-Sión , disertaran sobre sus vivencias al frente de un paso.

ManuelVizcaya, es el capataz del Stmo. Cristo de las Penas de la Hermandad de la Estrella, del popular barrio Sevillano de Triana,  éste destacado Capataz Trianero hablara sobre Costaleros y profundizando en las diferentes formas de llevar un paso segun el pasaje de la Pasión que represente y las posiciones o formas de las Imagenes que lo componen. Juan Antonio Álvarez, relatará sus experiencias con el paso de Jesús en el Huerto de los Olivos que procesiona la tarde del Jueves Santo.

12,marzo 2010

El Romerito acoge el sábado una nueva edición del Día del Caballo

Como cada víspera de primavera, la finca de El Romerito se llena de aficionados al mundo de la hípica en un evento que ya es un clasico dentro del calendario de acontecimientos lúdicos de Zalamea.

El desayuno campero abre como siempre el Día del Caballo,como la mayoría de actividades, se desarrollará en la Casa hermandad, donde, partir del mediodía, los stands de las distintas empresas y entidades mostraran a los visitantes su oferta de productos típicos.

Tras el tradicional almuerzo previsto para las 14 h, se realiza la Exhibición Ecuestre para los aficionados locales y de nuestra comarca. El mundo del flamenco y la sevillanas concentraran las actividades de la tarde con las actuaciones de distintas academias de baile y desfiles de moda flamenca a cargo de Maria Rosa Moreno y Las Pardas que estaran amenizados por el grupo Andares.

Dentro del marco del Día del Caballo se presentará el cartel de la Romería 2009.

12,marzo 2010

Zalameños por el Mundo: Francisco Delgado Ramos “El Pintillo de Triana”

El Pintillo de Triana” era un gran hombre, una maravillosa persona que, por causas de la vida que nunca quisimos preguntar, vivía sólo, junto a una ralea de perros, en una choza ubicada en un baldío que existía detrás de la barriada del Patrocinio formando parte del cortijo de Pickman camino de la Cartuja.

 En la Peña “La Soleá de Triana” encontró su refugio, un buen puñado de amigos y admiradores y lo que más le gustaba del mundo: el vino, esa era su perdición, pero, que nosotros supiésemos, aparte de sus perros, era su única compañía.

Francisco Delgado Ramos había nacido en Zalamea la Real el 30 de Enero de 1917 y la vida lo trajo a Sevilla. Era bajo, de rostro bien definido, de tez morena y siempre muy bien arreglado. Borracho o sobrio siempre iba con traje, camisa y corbata. Se buscaba la vida como podía y en la Peña, que era tan suya como nuestra, encontró calor, dinero bajo cuerda, alimentos, amistad y compaña, que era lo importante. Cantaba con una fuerza rotunda por fandangos al estilo de Fregenal y, muy especialmente, por Antonio “El Sevillano”. Era un hombre ejemplar en todo, excepto cuando el vino le podía. Su imagen diaria por la calle Alfarería no se me olvidará. Con su traje negro y su reala de perros, podía pasar por un marqués bohemio.

Fueron muchas las vivencias que compartí con él, muchos los buenos ratos y muchas las buenas broncas que me echaba cuando yo le decía que no debía beber más aquella noche. Con el dedo índice clavándomelo en el pecho con fuerza, me decía: -Tú no tienes corazón. Posiblemente era verdad. ¿Quién era yo para decirle que no bebiese más cuando a lo mejor estaba olvidando una pesadilla del pasado?

Un buen día, a principios de Febrero de 1980, unos incendiarios anónimos quemaron su humilde chabola, que era todo su tesoro terrenal. La redujeron a cenizas, aniquilando su cobijo, siempre limpio, sus pocas y únicas prendas y sus siempre lustrados zapatos. Un hombre que no hacía daño a nadie y que, sin embargo, siempre tenía un cante a flor de piel para pagar algunas atenciones de los amigos, se quedó de pronto sin nada. Rápidamente se le organizó un homenaje en la Peña “Torres-Macarena” al que no acudieron ni los muchos artistas que se esperaban ni el público. Tan sólo 164 personas acudieron a la llamada, y el cartel lo compusieron, con mucho trabajo: Manolito Triana, Ildefonso Pinto, Luis Caballero, Manuel Márquez “El Zapatero”, Juan Antonio Chacón, El Lele de Camas, Isabel Bayón, Antoñito Suárez, Fernando Luna, Pepe Martínez y Pepe Triana. Entre estas entradas vendidas y la llamada fila “0” se recaudaron 66.100 pesetas, con las que se abrió una cartilla en el Monte de Piedad y, para que no se las gastase a ciegas y a locas, se puso a nombre suyo y mío, una cuenta mancomunada donde si quería dinero yo tenía que ir con él y firmar o mi mujer.

Desde ese momento sí que entablamos una amistad profunda. Él llegaba a mi casa de Manuel Arellano, Loli le ponía su cafelito y sus pasteles mientras yo le apañaba ropa: camisas, chaquetas, gabardinas y, sobre todo, corbatas ¡qué le gustaban las corbatas!. De allí nos íbamos a la avenida de Santa Cecilia y por el camino le preguntaba: -¿Cuánto quieres sacar? -Mil durillos. -¿Te vas a comprar algo? -Sí me hace falta calzoncillos y calcetines y, bueno, también para alguna copilla…

Era una maravilla en su sobriedad, con una mente privilegiada. Se me daba un aire muy grande a mi abuelo. Cuando murió, en Octubre de 1981, el saldo que quedaba, que eran unas 40.000 pesetas -lo que quiere decir que se administró bien desde aquel homenaje-, se destinó a un entierro digno y a costear la lápida de su enterramiento. Tambien la Peña “El Sombrero” le había dado una cena-homenaje y entre una y otra cosa se mantenía, más las atenciones alimentarias que tenían con él muchos vecinos del barrio y, por supuesto, mi compadre Paco Parejo.

Fue, sin duda, uno de los pilares fundamentales de las noches cantaoras de “La Soleá”. Su fandango, nacido del corazón, aún se nos clava en las entrañas de aquellos que tuvimos la suerte, semana tras semana, de escucharlo de sus labios:

Se la había antojao un clavel

a la Virgen Macarena
y la Esperanza de Triana
fue hasta Valencia por él
á darle gusto a su hermana.

Maravilloso hombre Francisco Delgado Ramos. Gigantesco cantaor “El Pintillo de Triana”.Emilio Jiménez Díaz