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8,febrero 2009

Parte del Goya de Del Toro va para El Buitrón

  • Che El Argentino y Guerrilla fueron filmadas en localizaciones de Andalucía.

buitronCuando el portorriqueño Benicio del Toro recogió el pasado domingo el Goya al Mejor Actor Protagonista por su papel en Che, el argentino, no sabía que ochenta onubenses lo levantaban con él: los vecinos de la aldea en la que se inspiró la película para recrear la Bolivia que muestra el filme.

Y es que pocos saben que Andalucía tuvo un papel determinante en la historia sobre el Che, que fue dirigida por el norteamericano Steven Soderbergh. El cineasta localizó en Huelva la aldea ideal para recrear un pueblecito boliviano, al tiempo que se valió del municipio gaditano de Grazalema para reproducir la selva.

La relación entre Soderbergh y la aldea onubense de El Buitrón se inició a finales de 2006, cuando la visitó por primera vez la aldea Félix Rosell, director de localizaciones de la película. Fue él quien tuvo la habilidad de fijarse en esta localidad dependiente de Zalamea la Real, en el centro de la provincia, y recrear allí el trayecto del Che Guevara y su guerrilla a través de las escarpadas quebradas del sureste boliviano.

Rosell localizó puntos de rodaje en parajes de Zalamea la Real como Piedras Blancas, El Alto de los Barreros, La Rivera del Manzano, La Fuente de la Picota y los alrededores de la aldea de Marigenta. Semanas después, el propio Steven Soderbergh bajaba de un helicóptero en El Buitrón, acompañado, entre otros, de Jesús García, componente de La otra mirada. Ésta es una asociación cultural que promueve una web que es un referente para la cultura de la comarca y que fue determinante en el trabajo de los cineastas.

El alcalde pedáneo de El Buitrón, José García, recuerda “lo bien que se portó todo el mundo del equipo de rodaje y lo bonito que dejaron todo”. “Había cierto miedo –admitió– a cómo se podía quedar la aldea, pero se portaron estupendamente”.
Tanto se implicaron los vecinos del pueblo en el rodaje, que la productora de la película quiso agradecérselo con una donación a la Hermandad de la Cruz de Mayo de la aldea.

Fermín Cabanillas (EFE)

Guerrilla se estrenará el 27 de Febrero, incluye las escenas filmadas en El Buitrón

EL FRACASO DE LA REVOLUCIÓN

  Esta segunda parte de la vida del famoso revolucionario es el contrapunto de la primera, porque se centra en el fracaso del ideal que tenía de extender la Revolución Cubana por toda Latinoamérica, empezando por Bolivia.

   La visión romántica que da Soderbergh de Che, que en la cima de su popularidad mundial decide desaparecer para reclutar hombres que le respalden en las guerrillas, es un “poema visual”, dijo el actor Carlos Bardem, que prosiguió: “Es más delicada que la primera, más cariñosa con el personaje”.

   “He entendido a El Che. Por lo menos cuatro horas y media, lo que duran las dos películas”, dijo del Toro risueño, pero no escondió que tuvo “pánico” por interpretar a alguien tan mítico.

   “Uno quiere ser el personaje”, dijo, pero si existió “es como nadar y no llegar nunca al final de la piscina”, con lo que lo mejor es tratar de “no hundirse”.

   Un buen consejo para todos los actores, dijo, es “tratar de entender qué quiere el personaje en cada escena, no imitarlo. No actuar, sino reaccionar”. Ese fue su “salvavidas”, reconoció.

   EL AUTÉNTICO CHE

   Los actores españoles que intervienen en esta cinta son Jordi Mollá, Eduard Fernández, Rubén Ochandiano, Carlos Bardem y Óscar Jaenada, quien hoy aseguró que el rodaje fue como una Torre de Babel, con intérpretes de Puerto Rico, Bolívia, Argentina, Cuba y España: “Pude entender mucho más sobre nuestros hermanos de allí”.

   El guionista del filme, Peter Buchman, explicó que tuvieron que hacer una criba para condensar lo más importante de la vida de el Che, siempre con la mirada puesta en el “autenticismo, enseñar lo que pasó”.

   Si en la primera parte se narra cómo se convirtió en un icono, ésta, que llegará a los cines españoles el 27 de febrero, se centra en las guerrillas que impulsó en Bolivia y se deja más de lado La Habana postrevolucionaria porque no daba tiempo de enseñarlo todo.

   “En un documental, quizás en dos horas puedes hacer la vida de el Che”, pero en la ficción los tiempos son más dilatados, dijo del Toro, que también apuntó gestualmente y con una sonrisa a las constricciones del presupuesto del rodaje.