Relatos Cortos:Los lazos del destino (II)


_ ¿Qué pasa Ana?- Ella se separó lentamente de él, lo miró a los ojos y se enjugó las lágrimas. Era bonita Ana, y muy buena enfermera, entregada y abnegada, una gran chica sin duda, en dos años, era la primera vez que se fijaba en ella, siempre había estado allí, desde que pasó el accidente, se había acostumbrado a su presencia, igual que a la del suero, las maquinas que mantenían a María con vida, igual que el olor a medicina  y hospital, era un detalle más…..Estuvo por repetir la pregunta, pero esperó.

 

_ Es ella, María, su familia hoy a decidido algo…_ Luís esperó a que ella continuara, y le dijo mentalmente a su corazón que frenase, que latiese mas bajito, que no le dejaba oír….._ Han decidido que mañana van a desconectarla….

 

El mundo se le vino encima, ¿cómo iban a decidir eso sin él?, ¿cómo iban a matarla?, lloró, lloró amargamente, Ana lo abrazó y lloraron juntos su pena, así pasó casi una hora. Él volvió a acomodarse al lado de María, Ana lo hizo frente a él. Él la interrogó con la mirada, ella le cogió las manos, y lo miró directamente a los ojos…….

 

_ Cuando la desconecten por unos segundos abrirá los ojos, hará como una respiración profunda, y luego……Será su ultima respiración, es lo más probable, será el final, aunque se sabe de algunos casos en que aun han aguantado algunos días, semanas, pero…..los daños cerebrales de ella son grandes, y los de la columna, seria un vegetal siempre….de hecho solo las máquinas las mantienen viva

 

_ No me importa, no, yo la quiero a mi lado, yo la cuidaría siempre, no puedo perder a María, no puedo….._ Volvió a llorar, Ana también lloró.

 

Estaba en una camilla, llovía mucho, oyó a alguien decir que la chica estaba muy mal, de reojo vio como la metían en una ambulancia, estaba toda cubierta de sangre……no se movía…..¡MARÍIIIIA!. Vio alejarse la ambulancia mientras a él lo metían en otra,  y solo pudo pensar en una cosa, la canción de Alejandro Sanz, “Se le apagó la luz”, y lloró, y cantó mentalmente…..Sabía que hoy era el ultimo DIA que recibiría un abrazo de ella, algo se lo decía.

 

La mañana llegó, Ana seguía junto a él. El movimiento en el hospital empezó. A media mañana llegaron los padres y hermanas de María, él no medió palabra, no soltó la mano de Ana, ni la de María, solo le apetecía gritar, gritarles a la cara asesinos, pero……como Ana le había dicho, legalmente ellos tenían derecho….Pero si se habían cansado de ir al hospital todos los días, él no, nunca se cansaría de verla. Entró el equipo médico, todo estaba preparado, él no soltó la mano de María. No podía creerlo, no…….”una triste despedida, a la niña de mi vida…..”

 

En el hospital fue horrible, nadie le decía nada, a él le dolía todo el cuerpo, pero como pudo se levantó y buscó a María, Ana fue quien lo encontró y lo ayudó, le dijo que ella estaba muy mal, pero que había que esperar cuarenta y ocho horas para ver la evolución…Pasaron, y ella no despertó, dijeron que no despertaría más, y que si lo hacía, no volvería a caminar, ni reír, ni nada, sería un vegetal…Él había truncado la vida de la mujer que amaba…..¿Cómo podría vivir con ello?

 

Apagaron las máquinas, el médico extrajo el tubo del respirador, todo pasaba a cámara lenta, los padres de ella se abrazaron, sus dos hermanas también, hechos una piña, él no soltaba la mano de María….Al desconectar la última máquina ella abrió los ojos, con una mirada perdida, hacia el cielo, apretó con fuerza la mano de él, levantó medio cuerpo, como cogiendo aire, luego cayó inerte……y no se movió más….

 

Los padres de ella lloraron, él no podía, a Ana le rodaban lágrimas por las mejillas….solo pensaba una cosa, “no, no me dejes, no así, no mi niña, no”. No se dio cuenta que no lo pensaba, que lo decía en voz alta que todos lo miraban. Por fin se derrumbó, abrazó el cuerpo inerte y muerto de ella, y lloró, lloró como no lo había hecho en su vida….

 

Algo pasaba, intentaban separarlo de ella desesperadamente, un pitido, ¿un pitido?, miró la máquina que marcaba los latidos del corazón, pic, pic, pic, miró a María, ¿estaba viva? Se apartó, dejó a los médicos hacer, Ana sonreía, él sintió ganas de abrazarla y compartir su alegría……

MJ Rider.

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