Relatos cortos: La Congruencia (V)


Habían quedado para comer los compañeros y compañeras esa tarde, incluido el jefe, cuando ya salían él se acercó a ella, y le dijo:

  Yo no voy a ir, no soporto la idea de haberte podido tener y haberte perdido, de      tenerte tan cerca y no poder ni tocarte, habrá tensión en el ambiente y notaran algo, no es buena idea.

– Tú huye como siempre, en tu línea, es una descortesía de tu parte. – Lo vio irse con lágrimas en los ojos y en ese momento se sintió culpable.

Durante la comida él no paró de mandar mensajes, al final quedaron en un parque cercano después de la comida. Cuando ella llegó él ya la estaba esperando, se sentó junto a él y esperó que comenzara a hablar.

          Se que es raro lo que voy a decirte, pero he tenido que perderte para darme cuenta lo que significabas para mí, para darme cuenta que estoy enamorado de ti, voy a decirte algo que llevo años sin decir, una frase que no creí que volvería a pronunciar en mi vida : TE QUIERO. – Las lágrimas corrían por las mejillas de ambos, mil palomas revoleteaban en el estómago de ella y sus piernas dejaron de pertenecerle, habían cobrado vida propia. – Lo de la chica esa, lo hice queriendo, provoqué que nos pillaras, quería que me odiaras, siento mucho haberte hecho tanto daño.

          Eso es peor aun, si te hubiese pillado me hiciste daño sin querer, si lo tenias planeado me hiciste daño queriendo, eso no se hace ni a un perro, menos aun a alguien que se quiere, a una amiga.

          Necesitaba perderte, para amarte, se que es difícil de entender, pero tenía que estar seguro, ahora que te he perdido lo lamento tanto….se que ha sido un error, pero lo tengo merecido, yo jugué arriesgué y te perdí definitivamente.- Ella lloraba, dulcemente se acercó a él y le besó la cara, luego los labios.- Te quiero rubia, quiero intentarlo, estoy dispuesto a enfrentarme a la empresa, quiero dejarte embarazada, quiero compartir mi vida contigo.

Ella lloraba, él también, se abrazaron con fuerza, se besaron, él le besó la cara con tanta dulzura como no lo habían hecho nunca, los ojos de é rezumaban amor  y ternura, entre susurros solo se oían te quieros.

          Dime Belén, ¿no merecía la pena arriesgar? , ahora estoy seguro de lo que siento, ahora puedo darte todo, he podido perderlo todo pero aquí me tienes, enamorado y dispuesto a dar mi vida por ti. Quiero que tú seas la madre de mis hijos.

          Eso no tardará mucho.

          No, en cuanto esté todo solucionado, nuestras vidas en orden, nos pondremos manos a la obra.

          Creo se será antes

          ¿Que quieres decir?

          Que ya estoy embarazada.

Él, como   única respuesta, la cogió en brazos, la besó, acarició su vientre y lanzo un grito de alegría al viento, ella lloró, pero esta vez de felicidad, ahora ya si le tocaba, la congruencia que la vida le estaba dando no iba a dejarla pasar, esta era su oportunidad y le tocaba vivirla.

Un año después, dos viejecitas sentadas en ese mismo banco, mientras alimentaban a las palomas, vieron pasar un matrimonio con un carrito de bebé y una niña de la mano, era la imagen personificada de la felicidad. La pareja discutía sobre la creación de su propia empresa, pero esa, ya es otra historia…………

MJ. Rider

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: