Archive for abril 18th, 2008

18,abril 2008

Relatos Cortos. Azar (II).

Azar (I)

La destrucción era total, estaban incomunicados, todo estaba lleno de agua, al haber destrozado las tuberías, edificios derrumbados y muerte por todos lados.

Hacía más de un mes del primer ataque, las naves volvían a cada cierto intervalo de tiempo y atacaban una zona diferente, nunca volvía a la ya destruida, lo que hizo que la gente se refugiara en las ruinas, que convivieran con cadáveres, ratas y putrefacción, esto hizo aparecer enfermedades, hambre y vandalismo.

María se había decidido a salir, necesitaba comida para sus hijos y para ella, de su marido no sabía nada, pero lo importante ahora mismo era comer, sobrevivir, estas semanas había agotado la comida de la despensa y el congelador, en las últimas solo habían comido una vez al día, pero ya llevaban dos días sin nada, era hora de salir, era hora de subsistir.

Ya no quedaban calles, ni carreteras, todo eran grandes agujeros negros, todo esta inundado, el agua llegaba más arriba de la rodilla, agua rojiza por la sangre, y de vez en cuando, un miembro humano flotaba en ella. Era como el más macabro de los videojuegos. No se sabía lo que pasaba en el resto del mundo, hacía mucho tiempo que no había luz, ni teléfono, ni nada, habían destruido las telecumicaciones.

En los supermercados de su barrio no encontró nada, las estanterías estaban vacías, y las que quedaban llenas, tenían las mercancías echadas a perder por el agua. Volvió a oír los disparos, las naves habían vuelto. Se le ocurrió algo, sabía que era arriesgado, pero era su única opción. Se dirigió a la zona del ataque, allí quedaría algo para saquear.

Anduvo todo lo rápida que los escombros y el agua la dejaba, a lo lejos no se oían los gritos y el miedo, solo los disparos, sabía que era una locura acercarse a la zona donde estaban atacando. Las naves atacaban una zona, se iban, volvían a las pocas horas, terminaban con lo que habían iniciado, y regresaban una última vez, para cerciorarse, luego se dedicaban otro sector del pueblo o ciudad. Las zonas atacadas quedaban incomunicadas, tal era su destrucción. Ya veía las naves, le había llevado más de una hora llegar, olía a sangre, un olor que jamás pondrá olvidar, el pánico volvió a apoderarse de ella, y la paralizó totalmente, pero solo pensaba en sus hijos, solos en casa, sin nada que comer y posiblemente hoy se quedasen sin agua, no podía rendirse, tenía que seguir adelante. Una nave la sobrevoló, se agazapó debajo de un coche. Al otro lado de la calle, a dos bocacalles vio un centro comercial, la gente había dejado de salir de él, las naves atacaban, le quedaba poco tiempo, ningún ataque era superior a dos horas, después la cogerían robando y no sabía que sería peor, pues ahora aquello era una ciudad sin ley.

En un momento que una de las naves perseguía a una masa de gente que salía de un cine corrió y alcanzó la entrada del centro comercial. Cogió un carro y voló por las calles, copio latas, conservas, refrescos y agua, pasta y todo lo que pudo, el carro estaba a tope y no había hecho nada más q empezar, llenó cuatro carros. Cuando hubo terminado se sentó a llorar, ¿Cómo pensaba llevarse cuatro carros? Realmente era imbécil, debería haber cogido solo lo que pudiese cargar. Se le acababa el tiempo. Alzó la vista, las naves seguían atacando, ya casi no había nadie por la calle, pero se fijó en una furgoneta de reparto, ¿y si…..?

Efectivamente tenía las llaves puestas, las naves empezaban a irse, no le quedaba tiempo, a toda velocidad metió todo en la furgoneta. La gente empezaba a salir de sus escondites. Echó los seguros y se agazapó en los asientos, ahora no era buena idea huir, se notaría mucho, pero en unos minutos vendría el ejercito, y todo el mundo saldría a recoger a sus muertos, y la gente de las zonas atacadas saquearían aquella, entonces sería el momento, en medio del caos. Esperó más de media hora, cuando consideró que era el momento oportuno, arrancó y se alejó a toda velocidad.

No pudo avanzar mas de tres o cuatro calles, otra vez maldijo su poco seso, si bien en esta zona al ser el primer ataque la destrucción no era total, en la zona que ella vivía si lo era, no había forma de llegar. Debía de pensar algo y pensarlo ya. Lo primero es salir de la zona recién atacada, las naves volverían. Condujo como pudo y por donde pudo, hasta que se encontró con una carretera partida en dos, con una gran grieta en el medio de la misma, en la cual cabría un camión con mucha holgura. Solo le quedaba probar una cosa, era una locura, ¿pero no lo era todo aquello?

Se acercó lentamente a la carretera, la rueda izquierda estaba peligrosamente cerca del borde de la zanja, la otra, por lo que antes fue una cuneta, saltaba por encima de cientos de obstáculos. Sudaba copiosamente, un movimiento brusco, un volantazo y caería en el abismo. Estaba agotada, le había llevado más de media hora pasar la zanja, y ahora veía a lo lejos que las naves volvían a acercarse, y ella estaba muy lejos aún de casa. Circular era imposible, pisó un cascote de un edificio y estalló una rueda, pero no estaba dispuesta a perder su valioso alijo, condujo con la rueda destrozada, a veces por aceras, otras por parques, hasta que se aproximó lo más posible a casa. Dejó la furgoneta en una nave medio destruida. Cargó con todo lo que pudo y fue a casa.

Con ayuda de los niños, en diez viajes estaba todo en casa. Esa noche se dieron un banquete, panchitos, patatas, cocacola, y chucherias que antes solo probaban los fines de semana, ahora era su sustento, por unos minutos rieron y fueron felices.

Habían pasado tres meses desde el primer ataque, cuando un día, en el que María había vuelto a salir a saquear, vio algo sorprendente, las naves se iban, se alejaban. Volvió a casa y esperó, no se fiaba. Pero después de una semana, no volvieron, no más ataques, no más miedos…Salió a la calle y gritó, y los niños igual, eran libres. Pasearon por las ruinas, no se encontraron a más de veinte o treinta personas, todos como ellos, sin comida, sin esperanza.

María tuvo una idea, se encaminó a las afueras de la villa, tenía la esperanza de que a las afueras las carreteras no estuviesen tan mal trechas. Al salir observó una hilera de vehículos militares acercarse, cual hormiguitas, nunca mejor dicho, después de los primeros ataques se habían escondido, y no habían salido hasta ahora, habían entendido que no podían hacer nada, y que serian más necesarios después, para la reconstrucción, aunque la ciudadanía los viese como unos cobardes que los habían abandonado.

Buscó un coche, no tuvo suerte, siguió buscando y si tuvo más fortuna, pidió a los niños que se subiesen y se puso en marcha, en sentido contrario del convoy militar.

-¿Dónde vamos mami?
– En busca de una oportunidad
-Eso está muy lejos, ¿no?
– Cuando lleguemos lo sabremos

Fin

María José Rider.

18,abril 2008

Zalamea en Youtube.

El pasodoble “Zalamea la Real” del maestro Abel Moreno interpretado por la joven pianista zalameña Penélope Carrasco en el Teatro Ruiz Tatay.

18,abril 2008

Una curiosidad sobre la Banda de Música de Zalamea.

La mitad de los miembros se van a la mili

ZALAMEA:LA BANDA MAS ANTIGUA DE HUELVA SE QUEDA SIN MUSICOS.
El director, por una hora de clase diaria, recibe un duro.

La Banda Municipal de Música de Zalamea la Real, considerada como la más antigua de la provincia de Huelva, con ciento veintiséis años ininterrumpidos de actividad, podría desaparecer en tres años por la curiosa paradoja de ser, simultaneamente la banda más joven con 25 años de media.

Según se deduce de un trabajo en preparación de, del Colectivo de Estudios de Zalamea – Panorama Musical zalameño 1980 -, la mitad de sus mienbros estará en la mili en 1983, por lo que sólo quedaran 9 músicos. El director de la agrupación, Lisardo Serrano, que por enseñar hasta segundo año de Solfeo, y a tocar un instrumento durante una hora diaria, percibe un duro por día del ayuntamiento, sólo tiene ahora dos alumnos, aburridos por falta de instrumentos.

Parte de los instrumentos de la banda son también centenarios y, cómo ni hay dinero para repararlos, ni se encuentran piezas de repuesto, cuando desafinan son puestos a punto por un mienbro de la agrupación, que fabrica aquellas artesanalmente en su taller particular. El señor Serrano se conformaría con que la Diptación le donase los Instrumentos de bandas ya desaparecidas, cómo la de Aroche o Ayamonte.

Con doce de sus dieciocho integrantes, menores de diecisiete años de edad, la banda zalameña fue elegida éste año por votacion popular, como la mejor de las ocho que subsisten en la provincia, al margen de la de Huelva capital.Recibe una subvención municipal de diez mil quinientas pesetas mensuales, y ofrece conciertos por toda la provincia de Huelva.

18,abril 2008

La Cuenca Minera se reúne en Riotinto en torno a la música

Teatro Juan Cobos Wilkins. Sábado, 19 de abril, a partir de las 19 horas. La taquilla irá destinada a la Asociación de Alzheimer Afa, de El Campillo.

Este sábado, día 19, se celebra en el Teatro Juan Cobos Wilkins de Minas de Riotinto un encuentro entre agrupaciones musicales, bandas municipales de música, coros, polifonías y cantautores de la Cuenca Minera, que ha sido organizado por la Asociación de Mujeres de Campofrío, Azahar, y con la colaboración de todos los ayuntamientos de la Cuenca Minera.

El objetivo principal, aparte de ofrecer a los vecinos de la Cuenca la cultura cosechada por estos grupos de mujeres y hombres, es recaudar fondos para la Asociación de Alzheimer de El Campillo AFA, ya que esta Asociación ha acometido recientemente la ampliación del actual Centro de atención diurna ‘Teresa Sousa Prieto’, y está muy necesitada de mejorar su precaria economía.

Comenta la secretaria de la Asociación organizadora, Mari Loli Jiménez, en representación de sus casi 100 asociadas, que en su día presentaron un proyecto para concursar en una convocatoria de la administración provincial de Asuntos Sociales, basado este en el desarrollo de actividades y temas referentes a la integridad social de las mujeres del entorno rural.

El proyecto que presentó Azahar de Campofrío titulado, ‘Tejiendo espacios de encuentros’, obtuvo el primer premio con una dotación de 1200 euros.

En la gala de mañana actuarán el coro de mujeres Azahares de Campofrio; la banda de música de Minas de Riotinto; José Joaquin Juan, cantautor, director de grupos flamencos y del grupo navideño Eco Navideño; Asoc. Musical Villa de Nerva; grupo ‘Opalo” de Minas de Riotinto; coral polifónica ‘Salomea’, de Zalamea la Real; agrupación musical ‘Loelia’ de Berrocal y banda de música de El Campillo.

Fuente: Huelva Información.